Urnas funerarias en forma de diamantes poseen toques de mica en sus aristas que le otorgan un brillo junto al bruñido de la pieza total. El corrugado típico de los guaraníes se logra con el sistema de chorizo o rollizo. Este corrugado se encuentra en la zona superior como cierre o tapa horizontal de la urna diamante. Esta es una de las destrezas técnicas de los sabios guaraníes: lograr superponer los rollizos de barro en dirección casi horizontal e ir uniendo hasta cerrar la forma sin que ceda o se desplome estando aún fresco o casi fresco y lograr unir los cordones de barro.
En este sentido, también el homenaje con los ovnis guaraníes, como esas historias míticas de alienígenas ancestrales de los sumerios y anunakis. Pueden ser piezas o restos arqueológicos, piedras preciosas, obras de arte.
Los arawak, otra cultura originaria anterior a los guaraníes, eran canoeros y se establecieron en ambas orillas del Paraná desde la desembocadura del Río Paraguay hasta el Río de la Plata. También amazónicos como los guaraníes, pero mucho más antiguos que los guaraníes. A la llegada de los españoles conviven, pero pronto se extingue su cultura y solo quedan restos arqueológicos.
Son estos restos lo que vuelven al presente en estas piezas, donde se recrean las asas zoomorfas, los utensilios, las formas hibridadas con la cultura criolla donde aparecen los cambuchíes (antiguas tinajas de dos picos con un asa, que se usaba para enfriar la bebida en los pozos de agua), reutilizados como macetas con plantas colgantes. El río convida pequeñas piedras, que recojo en la orilla, donde comienza toda obra, y se incrustan en sus piezas en su etapa final, como si fueran tesoros.
Richar De Itatí





